El cielo bajó a la tierra...Desde julio hasta diciembre
de 1830 sor Catalina,
joven novicia de la Hijas
de la Caridad, recibe el inmenso favor de
conversar tres veces con la Virgen María
En los meses precedentes, Catalina fue favorecida con otras apariciones.
San Vicente de Paúl le enseñó su corazón.
Estando en oración en la capilla, Catalina vió,
tres días seguidos, el corazón de San Vicente de
Paúl de tres colores distintos. Se le apareció primero
blanco, color de paz ; luego, rojo, color de fuego ; por último,
negro, señal de las desgracias que iban a caer sobre Francia
y París en particular.
Poco después, Catalina vio a Cristo presente en la Eucaristía,
más allá de las apariencias del pan.« Ví
a Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, durante
todo el tiempo de mi seminario, excepto todas las veces en que
dudé. » El 6 de junio, fiesta de
la Santísima Trinidad, se le apareció Cristo como
Rey crucificado, despojado de todos sus atributos.