En esta capilla escogida por Dios, la Virgen María en persona
ha venido a revelar su identidad por medio de un objeto pequeño,
una medalla, destinada a todos sin distinción!
La identidad de María era tema de controversias entre teólogos
desde los primeros tiempos de la Iglesia. En 431, el Concilio
de Efeso había proclamado el primer dogma mariano : María
es madre de Dios. Desde 1830, la invocación «
Oh María, sin pecado concebida, ruega por nosotros que
recurrimos a ti » que se levanta hacia el cielo,
mil y mil veces repetida por miles de almas cristianas en todo
el mundo a petición de la Madre de Dios, va a producir
su efecto.
El 8 de diciembre de 1854, Pío IX proclama el dogma de
la Inmaculada Concepción : por una gracia especial que
ya le venía de la muerte de su Hijo, María fue concebida
sin pecado.
Cuatro años más tarde, en 1858, las apariciones
de Lourdes van a confirmar a Bernadette Soubirous el privilegio
de la madre de Dios.
Corazón Inmaculado, María fue la primera rescatada
por los méritos de Jesucristo. Es luz para nuestra tierra.
Todos estamos destinados, como ella, a la felicidad eterna.
Una medalla milagrosa..¿por qué?...¿luminosa,
cómo ?...¿y dolorosa ?