
La Resurrección
El cuarto gozo te ha sido dado, oh Virgen, en el momento en que resucitó Cristo de entre los muertos al tercer día. Por este misterio, la fe se hace fuerte, la esperanza renace, la muerte es alejada. El enemigo queda vencido, el hombre cautivo es liberado.
Por este gozo, oh María, ruega por nosotros para que, después de los trabajos de esta vida, nos encontremos entre los habitantes del cielo.

Las siete virtudes de María