
La Asunción
Cristo te dio tu séptimo gozo cuando te llamó de este mundo para llevarte al cielo, y te colocó sobre el trono en el que recibes honores incomparables.
Por este gozo, oh María, haznos sentir los efectos de tu ternura; guárdanos del pecado y condúcenos a las alegrías eternas.

Oh purísima María
por estos siete gozos,
llévanos contigo a la felicidad del paraíso
Las siete virtudes de María