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Rezar el Rosario con la Capilla
de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa

Los Misterios Dolorosos
meditados el martes y el viernes

foto de la capilla

Aquí comienza la historia de la Pasión de Cristo. Estas dieciocho horas soportadas por Jesús antes de su muerte nos descubren la profundidad del amor de Dios por nosotros.
La Pasión según san Juan, que la liturgia romana nos hace leer el Viernes Santo, es la más conmovedora. San Juan no es solamente un narrador sin igual, sino que ha visto y oído. Discípulo de la primera y última hora, escribió sus «memorias» en Éfeso (Asia Menor) al final del siglo primero.
Su Evangelio comienza «en el cielo», junto a Dios, por eso su símbolo es el águila.». El Prólogo, muy impresionante, anuncia el misterio del Verbo de Dios encarnado, que aparece como la piedra angualar de la historia. Juan, llamado el teólogo, también ha comprendido, el primero, la plaza de María en la obra de la Salvación.
Su relato, sencillo, detallado pero pintoresco, posee una extraordinaria y poderosa evocación. El multiplica las imágenes de la creación: la luz., el agua, el viento, y las realidades familiares de la vida: la viña, el pan, el pastor. Juan nos deja una imagen viva de su Maestro, él el testigo y el amigo cuya alma estaba en plena armonía con la de Cristo.

La Agonía de Jesús en Getsemaní

Marc 14,34
....y les dijo: «Me muero de tristeza: quedaos aquí velando.»

El 4º Evangelio, que ya supone conocida la vida de Jesús, no hace mención de su agonía (la palabra en griego, significa combate) que tuvo lugar en el Monte de los Olivos. Seguiremos, pues, a San Marcos que nos hace un relato sencillo y patético.

Breve meditación del acontecimiento
En el jardin llamado Getsemaní, Jesús tomó consigo los tres discípulos Pedro, Santiago y Juan que habían asistido a su Tranfiguración. Una angustia mortal oprime a Jesús al pensar en los suplicios que deberá sufrir, y una insondable desolación: la tristeza de la traición del amigo, del Maestro abandonado, del Mesías no reconocido; el horror de los pecados, de las infamias de esta humanidad; el dolor ante la ingratitud con que los hombres pagan su amor y la pérdida de las almas que le rechazan . En la prueba, Jesús se vuelve al Padre con humildad y confianza. Reza apartado, después viene hacia los tres apóstoles que se han dormido. Dirige a Pedro un reproche lleno de tristeza y añade una exhortación:  «Velad y orad». Por segunda y después tercera vez, Jesús se separa para orar. Cuando por fin se reune con los discípulos, Jesús está preparado para el combate. Su plegaria perseverante ha sido escuchada.
Fortalecido por la gracia, Jesús acepta el caliz de la Pasión.
Con la capilla de la «rue du Bac»
La Santísima Virgen se apareció a Catalina, de pie sobre un medio globo terrestre, sus pies aplastando una serpiente, símbolo del Maligno. En el combate espiritual no estamos solos si se lo pedimos a Ella.
Gracias para hoy
Pedro ama a Jesús. El se cree dispuesto a todos los sacrificios. Pero en el momento crucial en el que Jesús tiene necesidad de él, duerme… que la oración se convierta en el acto más importate de nuestra vida...
Cláusula
y el fruto de tu vientre Jesús, que no tuvo consolador...
Luces
Orar con Jesús en el momento de su prueba por amor.la première charité que nous pouvons avoir vis-à-vis de Lui.

© Brunor

La Flagelación

Jean 19,39
Entonces Pilato tomó a Jesús y lo mandó azotar.

Breve meditación sobre el acontecimiento
Jesús fue flagelado. Es un hecho histórico remarcado por los cuatro evangelistas como un episodio destacado de su Pasión.
Pilato, ante quien llevaron a Jesús después de su comparecencia en casa del gran sacerdote Caifás, entregó a Jesús al verdugo antes de sentenciar su muerte. En efecto, agobiado por este asunto, propuso la amnistía, pero un famoso preso llamado Barrabás fue preferido a Jesús. Entonces, Pilato, tuvo la esperanza de calmar a los enemigos de Jesús haciéndole flagelar.
Los soldados romanos despojaron a Jesús de sus vestidos, lo ataron a una columna y le azotaron con sus látigos, compuestos por dos o tres tiras que tenían en las puntas huesecillos de cordero o bolas metálicas emparejadas. Los judíos practicaban la flagelación de 49 golpes. La flagelación romana era extremadamente encarnizada. Los expertos han podido constatar en el sudario de Turín las marcas de 120 golpes.
Con la capilla de la «rue du Bac»
Entre las víctimas de la brutalidad humana, están los que sufren la tortura por fidelidad a su fe. Ordenado sacerdote en esta Capilla, en 1826, San Juan Gabriel Perboyre, Sacerdote de la Misión, sufrió el martirio en China en 1840 en condiciones muy parecidas a la Pasión de Cristo. Sus restos reposan en la Capilla San Vicente de Paúl.
Gracias para hoy
Abrir los ojos, contemplar la gente indiferente ante el espetáculo horrible de los horrores infligidos a Jesús. Ver los verdugos desenfrenados azotando con una clueldad inaudita…
Pidamos la gracia de compartir los sufrimientos de los demás y de unirnos a Jesús, como María, en nuestros sufrimientos.
Cláusula
y el fruto de tu vientre, Jesús flagelado.
Luces
¿Cómo puedo olvidar que la sangre derramada es por mí?

La Corona de espinas

Juan 19,3
...y acercándose a él, le decían: ¡Salve, rey de los judíos! Y le daban bofetadas.

Breve meditación sobre el acontecimiento
Cuando los verdugos terminaron los golpes, desataron a Jesús, pusieron en sus hombros sangrientos un manto de púrpura, hundieron en su cabeza una corona formada por espinas largas cuyas puntas le rasgaban la cabeza y la frente. Mofándose y postrándose ante él para burlarse por sus pretensiones reales, le golpeaban la cara.
La realeza de Cristo, Rey del cielo y de la tierra, se convirtió en burla, pero por este abismo de humillación, la coronación de espinas deja entrever el triunfo de Cristo Rey. La Corona de Espinas, objeto de veneración de los cristianos, fué confiada por San Luis a la Catedral de París en un acto solemne. Para conservarla , san Luis, Rey de Francia, hizo construir la Santa Capilla en 1246. La corona de espinas, se venera en «Notre Dame» todos los primeros viernes de mes y los viernes de Cuaresma.
Con la capilla de la  «rue du Bac»
Durante todo el tiempo de su seminario, sor Catalina ve, durante la misa, a Cristo presente en la Eucaristía. El 6 de junio de 1830, fiesta de la Santísima Trinidad: «Nuestro Señor se me apareció como un Rey con la cruz sobre el pecho...» Esta visión es testimonio de la realeza eucarística de Cristo. Desde su tabernáculo, Jesús-Hostia reina sobre el universo: es el Dios todopoderoso, el Señor ante quien toda rodilla se dobla en el cielo, en la tierra y en los infiernos.
Gracias para hoy
Que la Virgen María nos ayude a reconocer en todo hombre ultrajado la Santa Faz coronada de espinas.
Cláusula
...el fruto de tu vientre, Jesús coronado de espinas.…
Luces
Como san Vicente, digamos con amor: «Oh Salvador»

La Cruz a cuestas

Juan 19,17  
Tomaron a Jesús, y él, cargando con la cruz, salió al sitio llamado «de la Calavera» que en hebreo se dice Gólgota. 

Breve meditación sobre el acontecimiento
Según las normas, el condenado debía llevar hasta el lugar del suplicio la pesada viga transversal sobre la que sería clavado y atado. En esta antigua cantera, fuera de las murallas de Jerusalén, sobresale una loma rocosa de 4m de alto. Tres estacas se perfilan sobre el montículo llamado Gólgota. Poco a poco, el recuerdo del camino que siguió el lúgubre cortejo ha hecho el objeto de devoción creciente de los cristianos. En el siglo XVIII se difunden las 14 estaciones bajo la influencia de San Leonardo de Puerto Mauricio que hizo implantar 572 Via Crucis, entre los que se encuentra el del Coliseo de Roma. Todos los años el Papa lo recorre el día de Viernes Santo.
Con la capilla de la «rue du Bac»
Los 14 bajorrelieves en marmol de Carrara, que cubren los muros de la capilla datan de 1930, centenario de las apariciones. Como siempre, nueve estaciones ilustran los hechos narrados por los evangelistas, las cinco restantes son episodios transmitidos por la tradición.
Recorrer el Via Crucis, es introducirse en las profundidades del amor de Dios y descubrir el manantial de nuestra salvación eterna. Así se aprende a sobrellevar las cargas los unos de los otros..
Gracias para hoy
Los que aplaudían los milagros de Jesús, los amigos de los días felices, han desaparecido. Sólo un grupito de mujeres le permanece fiel y le sigue, lo mismo que el discípulo que Jesús amaba, como se nombra él mismo, san Juan. Que podamos ser desde este momento del grupito de los que consuelan a Jesús por su fidelidad y amor.
Cláusula
..y el fruto de tu viente, Jesús cargado con la cruz.
Luces
Los pobres que sufren son mi peso y mi dolor. (S.Vicente)

La crucifixión y
Muerte de Jesús

Juan 19, 25-27
Jesús, al ver a su madre, y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Luego dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.


© Brunor

Breve meditación sobre el acontecimiento
Son las tres de la tarde. En esta hora trágica, el Hijo de Dios acaba de morir, ejecutado por los hombres. El Señor de cielo y tierra ha aceptado el horrible suplicio de la crucifixión. ¡Qué amargura en el corazón de su Madre, que le ha seguido hasta el Calvario y permanece derecha al pie de la Cruz!. Testigo ocular de la muerte de Jesús, Juan transmite su testamento. También cuatro mujeres estaban cerca de la cruz. Ante este grupo, Jesús declara su voluntad suprema: confía a su madre al discípulo amado y a través de él a su Iglesia y a la humanidad entera; y en la tierra, Juan tendrá para la Madre de Jesús el puesto de su Hijo que va a morir, y la cobijará, la alimentará y la amará.
Después de su muerte, se nos ofrece la última revelación del amor de Jesús cargada de simbolismo: su corazón es traspasado por una lanza y salió sangre y agua.
Con la capilla de la «rue du Bac»
Al pie de la cruz, María se convierte en Madre de los hombres. El don de la medalla en nuestra capilla, es el regalo de una madre que protege y guía a sus hijos para llevarlos a Dios. ¡Y Dios escogió para ello una capilla dedicada... al Sagrado Corazón!
Gracias para hoy
Pidamos que, en la Misa que renueva sin cesar el sacrificio de la cruz, podamos contemplar a Cristo crucificado, perfección del amor. El altar de nuestras iglesias es un nuevo calvario.
Cláusula
fruto de tu vientre, Jesús crucificado y muerto en la cruz.
Luces
En apariencia, el Padre abandona a Jesús, el Hijo abandona a María. Cuando la prueba nos agobie, miremos a Jesús, miremos a María.

Historia y Método
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