Catalina Labouré

Catalina Labouré nació el 2 de mayo de 1806 en un pueblo de Borgoña, Fain-les-Moutiers. Es la octava de los diez hijos de Pedro y Magdalena Labouré, propietarios de una granja. La muerte de Magdalena, a los 46 años de edad, causa el duelo de la familia. Catalina, llorando, sube a una silla para abrazar la estatua de la Virgen Santísima y declara: “Ahora serás tú mi mamá”.

Colombier où Catherine soignait 800 pigeons

A los 24 años, Catalina, después de vencer muchos obstáculos, entra para ser novicia en la Casa Madre de las Hijas de la Caridad, calle del Bac en París
Es aquí, en la capilla, donde la Virgen Santa se le aparece algunos meses más tarde; por primera vez, el 19 de julio de 1830, par anunciarle una misión y, por segunda vez, el 27 de noviembre del mismo año para revelarle la medalla y encargarle que la haga acuñar.
El año siguiente, acabado ya el seminario, Sor Catalina es destinada a Reuilly, que era entonces un suburbio desheredado de la parte sudeste de París.Hasta el final de su vida, cuidará de los ancianos, guardando el incógnito total, mientras se va difundiendo la medalla de manera milagrosa por el mundo entero.
Catalina Labouré muere el 31 de diciembre de 1876, en paz: “Me voy al cielo a ver a Nuestro Señor, a su Madre y a San Vicente”. En 1833, cuando su beatificación, se abre la tumba de la capilla de Reuilly. El cuerpo de Catalina se había conservado intacto y fue trasladado a la capilla de la calle del Bac para ser instalado debajo del altar de la Virgen del Globo.